Corren nuevos tiempos en el complejo mundo sindical español, parecen ya cosa del pasado los acuerdos de gobierno, patronal y sindicatos en torno a las cuestiones clave que afectaban a la relación capital-trabajo.

Pese a que existen aún muchas reticencias de las cúpulas sindicales a dar el paso parece que algo se mueve en las bases sindicales, este debate se ha transladado a los cuadros medios de los sindicatos, en especial en CCOO, en donde existe miedo a que las reivindicaciones de las bases del sindicato acaben con enfrentamientos con la propia cúpula sindical -como ya ocurriera con el conflicto de Sintel ó este mismo año en Andalucía con la quema de banderas de la organización por sus propios afiliados en San Fernando (Cádiz)
Las últimas propuestas de la patronal para hacer frente a la crisis han puesto los pelos de punta a buena parte de los que hoy integran las cúpulas sindicales. Así mismo, la creciente conflictividad en buena parte de los centros de trabajo ha destapado el malestar creciente de las bases de los sindicatos y su alejamiento de la cúpulas sindicales.

Todo ello está haciendo que parte del movimiento obrero deje de confiar en las centrales mayoritarias, un dato para el análisis puede ser las manifestaciones de este domingo en las principales ciudades españolas. El análisis no puede ser más claro, el poder de convocatoria de la izquierda alternativa en un año se ha multiplicado. Especialmente interesantes son los datos en Madrid, las organizaciones a la izquierda del PSOE sacaron casí 10000 personas a la calle sin el apoyo de los sindicatos. Todo esto se une al resurgimiento de la organización anarquista CNT, que sin apenas recursos económicos en una manifestación pararela movilizó a casí 3000 personas.
No parecen 13.000 personas una cifra alta, sin embargo, ha de contarse con que las manifestaciones de este Domingo han tenido una repercusión más que aceptable en las principales ciudades españolas, sobre todo en Andalucía. En esta región española el malestar está ya instalado entre las clases trabajadores, con un índice de paro superior al 20% en la myoría de sus provincias debido a que está especialmente afectada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria parece que ha dado alas a el histórico movimiento obrero andaluz.

Un movimiento obrero que cada día que pasa está más activo y movilizado en esta región, a lo que esta ayudando no cabe ninguna duda la crisis pararela que vive el sector primario, que ha hecho que los sindicatos agrarios, de tendencia revolucionaria en esta región debido al alto número de campesinos sin tierra, se radicalicen e impulsen movilizaciones y actos reivindicativos como las ocupaciones de tierras y bancos que el SOC impulsa en Andalucía, sindicato que sin duda goza de un alto prestigio entre la clase trabajadora, como muestra la participación de un representante de este sindicato en la concentración de protesta contra Bolonia desarrollada en Barcelona.
La reciente intervención de Caja Castilla-La Mancha está también convulsionando las históricamente tranquilas aguas de la región manchega, una de las más afectadas por la burbuja inmobiliaria y la crisis agraria, que está viviendo también una radicalización de la clases populares que amenaza con desbordar todas las previsiones del gobierno regional, el gobierno regional que más ha favorecido el modelo de crecimiento basado en la construcción y en la precarización del empleo en toda España como modelo de crecimiento, lo que sin duda está haciendo que crezca el rechazo de la población hacia las políticas de Leopoldo Barreda.
En el resto de regiones de España la situación presenta a grandes rasgos las mismas características:
-Creciente conflictividad por los despidos, ofensiva de la patronal contra las conquiestas obreras aprovechando la crisis y un fuerte debate en el movimiento sindical.

Las reticencias de las cúpulas sindicales a convocar una huelga general radican en que es muy difícil que puedan presentar la huelga como un triunfo y en la dificultad que tiene movilizar a unas bases que hasta la fecha habían mantenido dormidas debido a la injustificada confianza de las cúpulas en el diálogo social y en el presidente del gobierno Jose Luís Rodríguez Zapatero.

Dos son los indicadores más importantes que pueden ayudar a cualquier analista a preever la fecha de la próxima huelga general en España. La huelga general que hoy ha sido convocada en Euskadi y la multitudinaria manifestación que IU pretende desarrollar en Madrid con cologón a los 1000 actos contra la crisis que la organización viene desarrollando por toda España van a ser los próximos téses que pueden o no accelarar la convocatoria de la huelga general, una huelga que se vislumbra ya en un horizonte más bien próximo.
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