
La Coordinadora contra Garoña convoca para este domingo 30 de agosto de 2009 la Marcha contra Garoña. La movilización antinuclear partirá a las 12 de la mañana del domingo 30 de agosto desde la localidad burgalesa de Barcina del Barco. A esta manifestación se unirá una marcha en bicicleta que partirá la tarde del viernes 28 desde Bilbao. También se han organizado autobuses desde Bilbao y Vitoria-Gasteiz que saldrán y regresan en el día, gestionados a través del teléfono 649 674 606.
La Marcha contra Garoña es la movilización antinuclear anual que finaliza frente a las puertas de la central nuclear de Garoña para pedir su cierre, y que este año cumplirá 30 años.
La Coordinadora contra Garoña, que agrupa a diversos colectivos ecologistas y sociales de Burgos, La Rioja, y Euskadi, convoca esta manifestación para exigir el cierre inmediato de la vieja y agrietada central nuclear de Santa María de Garoña.
No ha habido debate, sino propaganda e intoxicación Durante los meses previos a la finalización del permiso de explotación de Garoña del 5 de julio de 2009, la ofensiva mediática del lobby nuclear para evitar su cierre generó gran cantidad de propaganda pronuclear con el fin de presionar al gobierno, encubriendo el pendiente y necesario debate sobre nuestro modelo energético.
En ningún momento de esa ofensiva nuclear se habló del modelo energético, ni de su sostenibilidad, ni de la actual situación de derroche energético, ni de la necesaria participación de la sociedad en su elección.
En vez de racionalizar el debate, se lanzaban constantemente mentiras: como de que dependemos de la electricidad nuclear de Francia (cuando somos exportadores de electricidad), de que subiría la factura eléctrica un 10% si Garoña se cerraba (ya desmentido por María Teresa Costa de la CNE el 15 de julio), o de la inviabilidad de las energías renovables (que ya producen más electricidad que la de origen nuclear, y en el caso de la comunidad Navarra suponen el 70% de su consumo).
También se mintió con el empleo y la influencia de la central nuclear en la comarca, hinchando la cifra de trabajadores hasta el millar (cuando según informes de Nuclenor son 330), y mintiendo descaradamente sobre su influencia en la zona (cuando los pueblos de la zona han sufrido despoblación y visto cerrar muchos negocios desde que se instaló la central atómica).
Continuadamente se hizo demagogia con los puestos de trabajo de Garoña, a pesar de que seguirán siendo necesarios para su desmantelamiento, y pueden ser perfectamente integrados en otras áreas de negocio de sus empresas propietarias (Iberdrola y Endesa). Y mientras se utilizaban los empleos que genera Garoña como medida de presión, se enmudecía ante los más de 27.000 empleos que había perdido el sector fotovoltaico.
El retraso en el cierre de Garoña es un retraso en el camino hacia la sostenibilidad
El incumplimiento del gobierno del PSOE del cierre de las nucleares al final de su vida útil, es un retraso en el tan necesario cambio en el modelo energético. Queremos dejar claro que ninguna decisión sobre el futuro energético, puede ignorar la insostenibilidad de nuestro actual sistema energético.
Nuestra sociedad consume por encima de las posibilidades del planeta, y ese derroche energético está basado mayoritariamente en recursos limitados (combustibles fósiles y mineral de uranio). Por estas razones, cualquier decisión energética de futuro debe de ir encaminada hacia el ahorro y las energías renovables. Toda decisión que se tome basándose en recursos energéticos fósiles o nucleares será un error, y supondrá un tiempo perdido para que la sociedad consiga la ineludible sostenibilidad.
Consideramos necesario y apremiante reconducir nuestra actual situación de derroche energético a parámetros de sostenibilidad, reduciendo nuestro actual despilfarro mediante el ahorro (reduciendo nuestra huella ecológica de los actuales 2,5 planetas a uno). Paralelamente a esta reducción del consumo, es necesario un cambio de modelo energético mediante la sustitución de las actuales fuentes de energía sucia por fuentes de energías renovables.
Un sistema energético 100% renovable, con unos parámetros de consumo sostenibles, servirán como sistema energético para el resto de generaciones venideras al estar basado en fuentes energéticas ilimitadas, por lo que consideramos que tenemos el deber y la responsabilidad de caminar hacia esa dirección. Este objetivo es técnicamente y económicamente viable, como lo han demostrado diferentes estudios, consiguiéndose en un horizonte de pocas décadas si desde ahora caminamos hacia esa dirección.
En este sentido, las decisiones en materia energética deben de ser tomadas por la sociedad, mediante la democracia y la participación política. Por lo tanto descalificamos duramente las críticas a que la decisión sobre el futuro de Garoña sea política, ya que conscientes de las graves consecuencias sociales y medioambientales que tienen las distintas fuentes de energía, no podemos dejar que nuestro futuro lo decidan las empresas privadas según su mayor lucro.
Hay muchas razones para cerrar Garoña de forma inmediata
A pesar de la voraz campaña mediática previa a la decisión de su prórroga, hay múltiples razones que fueron relegadas para cerrar esta planta atómica, y que a continuación exponemos:
- Es la central nuclear más vieja del estado, y la única de primera generación en activo. Se diseñó y construyó para una vida útil de 40 años, tal y como consta en las autorizaciones de la época
- Está sobradamente amortizada por sus propietarios, por lo que su cierre no provoca pérdidas económicas
- La central de Garoña tiene grietas en su reactor al sufrir un grave problema de agrietamiento por corrosión, que afecta a componentes internos de la vasija del reactor, motivo por el cual la seguridad de esta instalación se encuentra seriamente comprometida
- No es una energía barata para la sociedad, ya que a través del pool en el sistema eléctrico, pagamos su producción eléctrica a precio de central eléctrica de ciclo combinado
- Su funcionamiento provoca gastos que no asumen sus propietarios, como la gestión de los peligrosos residuos radiactivos que genera, que pagamos entre todos a través de ENRESA, y como los planes de emergencia del PENBU, que pagamos entre todos a través de las instituciones
- Esta basada en un recurso finito como es el mineral de uranio, del que según informes del IDAE, a este ritmo de consumo podría agotarse en 70 años
- No aporta independencia energética, ya que el estado español importa el 100% del combustible nuclear, por lo que no es una fuente de producción autóctona. La tecnología nuclear es también extranjera, como puede verse en los reactores que operan en España
- Su producción energética es insignificante para el sistema eléctrico, ya que produce el 1,35% de la electricidad que se genera en el estado. El año pasado el sistema eléctrico español exportó a países limítrofes casi el triple de electricidad que produce Garoña, como puede comprobarse en el informe eléctrico de REE en 2008
- Su producción eléctrica se puede sustituir con facilidad por el ahorro de energía, como puede comprobarse en la proposición parlamentaria no de ley para la sustitución total y definitiva de las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo, donde el ahorro equivalente sería del 3% del consumo eléctrico (el doble de lo que produce la central nuclear de Garoña con tan solo el cambio de las bombillas)
- Su producción eléctrica ya está sustituida por fuentes de energía renovables, ya que la potencia eólica en Castilla y León suma 3.415 Mw (frente a los 460 Mw de Garoña), y en breve Burgos será autosuficiente mediante energía eólica
- Genera peligrosos residuos radiactivos que permanecen activos durante cientos de miles de años, para los que no hay ninguna gestión satisfactoria, y que tendrán que acarrear miles de generaciones venideras sin haberlo elegido
-No hay ningún problema de suministro eléctrico con su cierre, ya que en el sistema eléctrico español hay 90.000 Mw instalados, frente a los 45.000 Mw de mayor demanda histórica. Además, el consumo eléctrico ha bajado este año un 6%
- La política energética europea camina hacia la eficiencia y las energías renovables, tal y como se indica en el “plan triple 20” de la Comisión Europea, que pone como objetivo para el año 2020 que se reduzcan un 20% la emisiones de CO2, se mejore la eficiencia un 20%, y se genere un 20% de la electricidad por mediante fuentes renovables
- Garoña ha demostrado deficiencias de seguridad, concretamente ha notificado más de 8 incidentes este año (los días 11 y 27 de febrero, y el 4, el 10 y el 21 de marzo). A estos hay que sumarles los otros tres sucesos en el mes de abril: la explosión en uno de los transformadores el día 1, la parada no programada del día 6 y la parada del 23. El último incidente sucedió el pasado 10 de agosto debido a un incendio en un transformador, similar origen al que le costo a la central nuclear de Vandellós 1 su cierre inmediato y definitivo en 1989
- Los puestos de trabajo pueden prolongarse durante los diez años que dura su desmantelamiento, y reciclarse en sectores energéticos emergentes como las energías renovables. En este sentido destacar que Iberdrola Renovables cuenta ya con 2.000 trabajadores en sus pocos años de vida, con expectativas de crecimiento en el futuro
Por todo ello, consideramos que la clausura de la central nuclear de Santa María de Garoña no se puede demorar más, y exigimos el cierre inmediato de esta vieja y agrietada planta atómica. Convocamos a la sociedad que acuda a este domingo 30 de agosto frente a las puertas de la central nuclear de Garoña para reclamar su cierre inmediato y conseguir así dar un paso indispensable hacia un modelo energético sostenible.
Coordinadora contra Garoña
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